📅 Publicado el 17 de junio 2026
✍️ Por Kravtor
El nacimiento del COCRIP en Guatemala representa un momento importante para criminólogos, criminalistas, policiólogos e investigadores criminales. Más allá de la creación de un nuevo colegio profesional en Guatemala, este proceso refleja una discusión más profunda sobre representación, identidad profesional y evolución de disciplinas que durante años fueron consideradas únicamente como ciencias afines.
El 15 de junio de 2026 marca una fecha importante para cientos de profesionales vinculados a las ciencias criminológicas, criminalísticas, policiológicas y de investigación criminal en Guatemala.
Con la inscripción formal del COCRIP, bajo el liderazgo del Dr. Julio Camó y la junta directiva, se abrió una puerta que durante años muchos profesionales consideraron necesaria: contar con una representación propia para disciplinas que han crecido, evolucionado y construido identidad más allá de ser consideradas únicamente “ciencias afines”.
Pero esta historia realmente no empieza en 2026.
Sería injusto ignorar el papel histórico que ha tenido el Colegio de Abogados y Notarios de Guatemala.
Durante décadas, el CANG logró consolidar una representación fuerte para abogados y notarios, elevando el nivel de influencia institucional del gremio y participando activamente en espacios relevantes del país.
Ese modelo funcionó.
Y funcionó tan bien que el perfil jurídico logró una presencia muy fuerte dentro de múltiples estructuras del Estado y del ecosistema institucional del país. Sin embargo, el sistema académico y profesional guatemalteco evolucionó.
Durante los últimos veinte años crecieron carreras que ya no eran simples extensiones del derecho. La criminología en Guatemala, la criminalística, la investigación criminal y la policiología comenzaron a desarrollar metodologías propias, campos laborales propios, investigación académica y necesidades profesionales específicas.
Ahí empezó una pregunta incómoda:
¿Seguían siendo realmente ciencias afines… o ya eran profesiones con identidad propia?
Desde mi perspectiva, el problema nunca fue coexistir dentro del mismo colegio profesional. El problema apareció cuando el crecimiento de estas profesiones dejó de reflejarse en representación proporcional, visibilidad institucional y defensa gremial especializada. Cuando una disciplina madura, necesita una voz especializada.
Los retos de un criminólogo no son idénticos a los de un abogado. Los desafíos de un investigador criminal no son necesariamente los mismos que los de un notario. Y las necesidades académicas y laborales de un criminalista tampoco son iguales a las del litigio tradicional. Eso no disminuye el trabajo histórico del CANG. Simplemente reconoce que el ecosistema profesional cambió.
Porque representa algo más profundo que un nuevo colegio. Representa reconocimiento. Representa identidad. Representa que estas disciplinas ya no necesitan existir únicamente como anexos administrativos dentro de otra estructura.
Un colegio profesional especializado puede abrir espacios para:
• Fortalecer estándares profesionales.
• Impulsar formación continua.
• Generar representación gremial especializada.
• Crear redes académicas.
• Defender intereses específicos del sector.
• Promover investigación y actualización científica.
• Construir una identidad profesional más clara.
La pregunta ya no es si estas carreras crecieron. La pregunta es si sus estructuras de representación crecieron con ellas.
Prefiero decirlo de frente.
No escribo esto desde afuera. Mi esposa forma parte del grupo fundador del COCRIP como profesional de la criminología y he tenido la oportunidad de acompañar de cerca parte del proceso de construcción de esta nueva etapa para el gremio.
Además, desde EZDesign Studio tuvimos el privilegio de desarrollar el logotipo institucional del colegio y actualmente estamos colaborando ad honorem en el desarrollo de su sitio web.
No pretendo presentar este artículo como una postura neutral ni académicamente distante. Es una reflexión personal basada en observación directa, conversaciones dentro del proceso y la convicción de que estas profesiones merecen representación propia.
He visto el trabajo, el tiempo y el esfuerzo invertido para que este proyecto exista. Y precisamente por haber estado cerca, considero que vale la pena explicar por qué, desde una perspectiva histórica y profesional, el nacimiento del COCRIP puede representar un momento importante para criminólogos, criminalistas, policiólogos e investigadores criminales en Guatemala.
La creación del COCRIP no debería interpretarse como una ruptura con el pasado. Debería entenderse como una señal de evolución. El éxito del CANG no disminuye porque otras profesiones encuentren su propia representación.
Al contrario.
Tal vez el mejor homenaje que puede recibir una institución histórica… es haber inspirado a otras profesiones a construir la suya. Porque llega un momento donde crecer ya no significa pedir más espacio. Significa construir una mesa propia.
—
Autor: Kravtor
Instructor Táctico | Consultor | Emprendedor
Colaborador ad honorem en identidad visual y desarrollo digital para COCRIP